El masaje lo podríamos definir como una técnica manual basada fundamentalmente en la transmisión de efectos analgésicos, sedantes y/o estimulantes del terapeuta hacia el paciente.
Se utiliza por cinco principios básicos que son:
Calmar el dolor, relajar y sedar.
Liberar tensiones y aliviar la fatiga mental
y física.
Estimular los músculos y secundariamente
el aparato locomotor.
Preventivo a la hora de evitar lesiones.
Fines psicológicos.
Las indicaciones del masaje son muchas y muy variadas dependiendo del tipo de masaje que elijamos. El masaje terapéutico es un masaje ideal para descargarnos de la tensión acumulada durante la semana y si tenemos alguna pequeña contractura indeseable que queramos resolver.
Los distintos tipos de masaje nos van a ayudar a encontrarnos de una manera mucho más activa, sana y energética y hacer el día a día una experiencia más gratificante.